Este Lunes 25 de septiembre Misa en honor de la Virgen de San Nicolás.

Era el año 1983 cuando en varias casas de la localidad de San Nicolás empezaron a surgir testimonios de iluminación repentina de rosarios que tenían las familias colgados en sus casas. Una de esas vecinas, Gladys Quiroga de Motta, entendió que eso podía ser una señal y empezó a rezar, hasta que el 25 de septiembre de 1983, la Virgen se le apareció por primera vez.
La segunda aparición fue tres días más tarde y, la tercera, el 7 de octubre. Ese día, completamente intrigada, Gladys se atrevió a preguntarle qué quería. La Virgen no le contestó, pero en cambio ella recibió la visión de una capilla. Gladys concurrió a la iglesia y le contó al sacerdote Carlos Pérez lo que le sucedía. Él le recomendó que de momento no se lo comentara a nadie porque, «pueblo chico infierno grande», corría el riesgo de que la tomaran por loca. «A lo mejor las apariciones cesan», le dijo.
Pero al día siguiente no sólo no cesaron, sino que la Virgen empezó a hablarle. Y dos días más tarde, le insistió: «Soy patrona de esta región. Haz valer mis derechos». Así comenzaron las apariciones.


