«Pato era un tipo que te enseñaba a pensar, a abrir la cabeza, a analizar y no solo a memorizar»
El marco de los 50 años del último Golpe de Estado cívico-militar-eclesiástico en Argentina trae consigo la urgencia de rescatar los testimonios de primera mano. En una entrevista profunda e intimista, Mariano Lacoste compartió sus sensaciones luego de enterarse de que el Concejo Deliberante de Lobos —a raíz de un proyecto impulsado por el Colectivo por la Memoria— distinguió a su hermano, el docente Luis Oscar “Pato” Lacoste, como Ciudadano Ilustre.
“Me dio una sorpresa y una enorme alegría”, confesó Mariano. Sin embargo, la noticia removió una mezcla ineludible de emociones: “Todos mis allegados saben muy bien que yo sigo buscando dónde puede estar. Hay momentos en que decís ‘me tengo que conformar con esto’, y al rato decís ‘no, yo quiero saber dónde está Pato, lo quiero traer acá’. Esa forma de ver las cosas te hace seguir adelante”.
La noche del secuestro
Mariano recordó con nitidez la madrugada en que el destino de su familia cambió para siempre. Llegaba de Buenos Aires cerca de las tres de la mañana a la comisaría local, cuya vereda solía estar cortada por garitas y cadenas, cuando se encontró con su otro hermano, Eugenio. Sus padres y Estela, la esposa de Pato, estaban adentro haciendo la denuncia por el secuestro.
“Al principio no caía, no entendía”, relató. Recuerda que la comisaría estaba iluminada como en un día festivo y que al día siguiente la casa familiar se llenó de vecinos y allegados. No obstante, junto a la solidaridad también aparecieron las miradas acusadoras y las preguntas hirientes del sentido común de la época: “Muchos se acercaban a preguntar: ‘¿Pero qué hizo tu hermano? ¿En qué andaría?‘”.
El escape y la búsqueda por los caminos de la provincia
Días después de la desaparición, la familia recibió una noticia impactante: Pato se había escapado de la comisaría de General Belgrano en ropa interior tras haber sido golpeado. Un transeúnte le facilitó ropa y calzado, iniciando una fuga cuyos detalles exactos jamás se sabrán.
A partir de allí se activó una desesperada búsqueda familiar en auto por parajes cercanos a Lobos. En la estación de Videla Dorna hallaron la pista más concreta: el dueño de un almacén reconoció la foto de Pato y confirmó que el docente había estado allí dos días pidiendo comida a cambio de trabajo y pidiendo permiso para leer los diarios con singular avidez. Tenía una herida en la frente producto de un culatazo recibido durante el secuestro.
Las pistas continuaron hacia Roque Pérez, buscando el resguardo de exalumnos y amigos. Sin embargo, la persecución estatal y el miedo cercaron cualquier salida, dejando a la familia en un laberinto de falsos datos que se extendió durante décadas por Miramar, Mar del Plata y La Plata.
La denuncia en el Colegio Nacional y el legado en las aulas
Al analizar las causas de la persecución a Pato, Mariano no duda en señalar el origen: una denuncia formal impulsada en el Colegio Nacional por un grupo de padres tras una reunión escolar. Archivos hallados por integrantes del Colectivo por la Memoria documentan la presentación realizada en aquel entonces bajo consignas ideológicas rígidas. “Pato me dijo muy preocupado: ‘Con esto me rompen el culo…”, rememoró Mariano sobre los días previos al trágico desenlace.
Pese a los intentos de conseguir apoyo o vías de escape al exterior, la dictadura actuó antes. Ante la pregunta sobre qué significaba Pato para la comunidad educativa, Mariano lo resumió en su capacidad pedagógica: “Pato era un tipo que te enseñaba a pensar, a abrir la cabeza, a analizar y no solo a memorizar. Escuchaba música mientras corregía, desde folclore hasta tango y jazz. La finalidad de la dictadura fue esa: hacer desaparecer a toda una generación de personas pensantes”.
Hoy, a medio siglo de aquel oscuro periodo y tras haber recorrido escuelas, institutos y juzgados para mantener la causa activa, Mariano Lacoste reafirma la necesidad de acudir a las aulas y hablar con las nuevas generaciones: “Voy para que se mantenga la memoria de eso, para que no se olvide”.
Escucha la entrevista completa en el siguiente link a continuación. También podes ver la nota completa en el canal de YouTube de Fernando Negro haciendo clic acá 50 años de la última dictadura Cívico, Militar y Eclesiástica. El Caso Mariano Lacoste
