Los nuevos horarios no terminan de solucionar el problema
El conflicto por las deficiencias y el recorte del servicio de la Línea 88 en el trayecto que conecta Lobos con Cañuelas suma un nuevo capítulo de tensión. A pesar de que desde el Municipio de Lobos calificaron como «exitosa» la reciente mesa de trabajo mantenida con directivos de la empresa Expreso Liniers, los usuarios organizados expresaron su contundente rechazo al acuerdo y advirtieron que la problemática dista de estar solucionada.
Analía Guerra, referente del grupo de vecinos, docentes, trabajadores y estudiantes que impulsa el reclamo, confirmó que concurrido a notificarse de las actuaciones y firmó en disconformidad el acta municipal. El principal motivo de indignación radica en que los usuarios no fueron convocados ni consultados para participar en las reuniones donde se definió el nuevo esquema horaria, a pesar de haber presentado formalmente un petitorio respaldado por más de 500 firmas en apenas una semana.
«Nos dejaron totalmente al margen. Se ve una foto del Municipio con la empresa, pero a los vecinos que padecemos el servicio a diario nadie nos llamó», señaló Guerra. Además, enfatizó que la negociación no solucionó el problema de fondo: «No restablecieron las 12 frecuencias habituales a las que la comunidad estaba acostumbrada. Solo reacomodaron algunos horarios, pero el recorte de la mitad de los servicios se sigue sosteniendo».
Uno de los puntos más críticos señalados por los damnificados es la eliminación de la primera frecuencia de la mañana (que circulaba alrededor de las 6:18 hs). Al quitar este horario clave, decenas de trabajadores de la producción industrial, personal de salud y docentes no cuentan con un medio de transporte público para llegar a tiempo a sus puestos en Cañuelas o puntos intermedios.
Esta situación obliga a muchos vecinos a recurrir a servicios de combis privadas cuyos costos superan los $10.000 diarios, volviendo la situación económica insostenible para cualquier salario medio. A esto se le suma el peligro continuo del hacinamiento en las pocas unidades que circulan, donde los pasajeros viajan amontonados «como si fueran dos colectivos en uno», advirtieron.
Frente al deterioro del servicio de la Línea 88 y la falta de funcionamiento del tren del ramal, los vecinos insisten en la necesidad urgente de que el Municipio de Lobos planifique y ponga en marcha una línea de transporte interna que conecte de manera directa Lobos y Cañuelas, eventualmente cofinanciada o subvencionada entre ambos distritos.
Cabe recordar que un proyecto de estas características ya fue aprobado por unanimidad en el Honorable Concejo Deliberante el pasado 14 de julio. Sin embargo, los usuarios señalan que el Poder Ejecutivo municipal aún no ha avanzado de manera concreta en su ejecución ni ha brindado respuestas formales.
Desde el colectivo de usuarios remarcaron que mantendrán las acciones de visibilización y reclamo, y no descartan acudir a la vía judicial si las autoridades locales continúan cerrando los canales de diálogo con la comunidad.
