La multisectorial informó sobre el plan de transición productiva y ambiental
INFORMA LA MULTISECTORIAL DE LOBOS A LA COMUNIDAD SOBRE ESTE PROYECTO:
Síntesis para los vecinos de Lobos
¿Qué propone este proyecto?
El Plan de Transición Productiva y Ambiental para una Franja de Resguardo en Lobos propone ordenar el crecimiento urbano y productivo del partido para proteger la salud de la población, el agua, el suelo y el ambiente, sin desconocer la importancia de la producción agropecuaria.
La iniciativa plantea que el desarrollo de Lobos no puede basarse únicamente en habilitar nuevos barrios o ampliar las actividades productivas. Antes de seguir creciendo, es necesario saber si existen servicios suficientes, si el ambiente puede soportar ese crecimiento y qué medidas deben adoptarse para evitar daños irreversibles.
Por ese motivo, el proyecto propone revisar y fortalecer el Código de Zonificación municipal, incorporando reglas más claras para:
La aplicación de agroquímicos.
La instalación de feedlots y otros establecimientos productivos.
La protección del acuífero y de las fuentes de agua potable.
El saneamiento y tratamiento de los efluentes.
El crecimiento urbano en sectores sensibles, como Villa Logüercio y el entorno de la Laguna de Lobos.
La participación de vecinos, productores, instituciones científicas y organismos públicos en las decisiones territoriales.
La franja de resguardo
El eje principal del proyecto es establecer una franja de resguardo de 1.095 metros alrededor de centros poblados, escuelas, establecimientos de salud y la Laguna de Lobos.
Dentro de esa zona se propone:
Impedir la aplicación de agroquímicos de síntesis química en los sectores más sensibles.
Establecer una zona de transición, con una reducción progresiva del uso de estos productos durante un período de entre tres y cinco años.
Acompañar a los productores para que puedan reconvertir sus actividades hacia modelos productivos con menor impacto ambiental y sanitario.
La finalidad no es abandonar la producción ni perjudicar a quienes trabajan la tierra. El objetivo es cambiar gradualmente la forma de producir, para que la actividad económica pueda continuar sin poner en riesgo la salud de quienes viven, estudian o trabajan cerca de las áreas productivas.
Una transición con alternativas
El proyecto propone promover cultivos y actividades productivas alternativas, entre ellas:
Agroecología.
Producción orgánica.
Cultivos extensivos sin agroquímicos.
Huertas y producción de alimentos saludables.
Cultivos de cobertura.
Cáñamo industrial, dentro del marco legal vigente.
En el caso del cáñamo industrial, se propone analizar su desarrollo como una nueva alternativa para Lobos, con investigación, asistencia técnica, capacitación, financiamiento y agregado de valor local.
La propuesta también contempla capacitar a productores, trabajadores, cooperativas y emprendedores en tareas de cultivo, cosecha, procesamiento, almacenamiento, control de calidad, trazabilidad y organización productiva. De este modo, la transición podría generar nuevas oportunidades laborales y fortalecer la economía local.
¿Por qué es importante planificar?
El proyecto sostiene que no debe autorizarse un crecimiento urbano o productivo sin evaluar previamente sus consecuencias sobre la infraestructura y el ambiente.
Antes de habilitar nuevas densidades de población, barrios o actividades que generen efluentes, deberían verificarse:
La disponibilidad de agua potable.
La existencia y capacidad de las redes cloacales.
La infraestructura de desagües y drenajes.
La necesidad de áreas de retención de aguas.
La capacidad de tratamiento de los líquidos residuales.
La situación de las napas y del acuífero.
La calidad del agua de la Laguna de Lobos y sus afluentes.
La capacidad del suelo para absorber y depurar los contaminantes.
La carga de nutrientes provenientes de cloacas, fertilizantes y escorrentías.
Para ello, se propone realizar un estudio de capacidad de carga ambiental en todo el partido, con prioridad para la Laguna de Lobos, Villa Logüercio, la Zona de Reserva Acuífera y los Ejes Turísticos Patrimoniales.
La capacidad de carga indica cuánto crecimiento puede soportar un territorio sin deteriorar sus servicios, sus recursos naturales ni la salud de la población. En otras palabras, no se trata de fijar una cantidad de habitantes de manera arbitraria, sino de determinarla a partir de estudios técnicos.
Protección del agua y de la Laguna
El proyecto presta especial atención a la protección del agua subterránea y superficial.
La Zona de Reserva Acuífera debe protegerse porque allí se encuentran sectores vinculados con las captaciones de agua potable y con la preservación de las fuentes de abastecimiento. Por eso se considera necesario reforzar las restricciones para:
La instalación de industrias con residuos peligrosos.
Las perforaciones que puedan afectar el acuífero.
El uso de pesticidas y fertilizantes capaces de alterar la calidad del agua.
Las actividades que generen efluentes sin tratamiento adecuado.
También se plantea la necesidad de controlar la presencia de cianobacterias en la Laguna de Lobos y monitorear nutrientes como nitrógeno y fósforo. Estos elementos pueden llegar al agua por efluentes cloacales insuficientemente tratados, fertilizantes y escorrentías superficiales.
Mientras no se conozca con precisión la capacidad del sistema hídrico ni se garantice el tratamiento adecuado de los líquidos residuales, el proyecto considera razonable limitar temporalmente el aumento de población y de actividades contaminantes en los sectores más vulnerables.
Regulación de feedlots y actividades productivas
El proyecto señala que la instalación de feedlots, criaderos de aves, criaderos de cerdos y otras actividades intensivas requiere normas específicas.
No alcanza con definir una zona general donde puedan instalarse. También deben evaluarse:
La distancia respecto de viviendas, escuelas, rutas y cursos de agua.
La capacidad de tratamiento de efluentes.
El manejo de residuos y estiércol.
El control de olores.
La bioseguridad.
La circulación de camiones.
El riesgo de contaminación del suelo y del agua.
La capacidad ambiental del lugar elegido.
Por ese motivo, se propone dictar una ordenanza específica para los feedlots y establecimientos similares, fundada en estudios ambientales, sanitarios y territoriales.
Participación y control ciudadano
Una parte central de la propuesta es que el futuro de Lobos no sea definido únicamente por funcionarios o consultores.
El proyecto propone crear una Mesa de Diálogo y Seguimiento integrada por:
El Municipio.
Los productores.
Los vecinos.
Las instituciones técnicas y científicas.
La Sociedad Rural.
Los organismos provinciales.
Las organizaciones comunitarias.
Esta mesa debería participar en el diseño, implementación y evaluación del plan. También se propone establecer controles periódicos sobre el agua, el suelo, el aire y otros indicadores ambientales y sanitarios, con información accesible para toda la comunidad.
Implementación gradual
El plan propone una aplicación progresiva:
La transición debería contar con recursos municipales, provinciales y nacionales, además de líneas de crédito, beneficios fiscales, capacitación y asistencia técnica.
¿Por qué debe aplicarse?
La importancia de este proyecto radica en que propone anticiparse a los problemas, en lugar de actuar solamente cuando el daño ya se produjo.
Su aplicación permitiría:
Proteger la salud de los vecinos.
Prevenir la contaminación del agua, el suelo y el aire.
Cuidar la Laguna de Lobos y el acuífero.
Ordenar el crecimiento urbano.
Evitar barrios sin servicios adecuados.
Establecer reglas claras para productores y empresas.
Acompañar la reconversión productiva.
Crear nuevas oportunidades de empleo y capacitación.
Mejorar la transparencia y la participación ciudadana.
Vincular las decisiones urbanísticas con estudios ambientales concretos.
En definitiva, el proyecto busca que Lobos pueda crecer, producir y generar trabajo, pero de una manera compatible con la salud de la población y la protección de los recursos naturales.
Mensaje final para la comunidad
El Plan de Transición Productiva y Ambiental no plantea detener el desarrollo de Lobos. Plantea cambiar el modo de planificarlo.
La ciudad necesita crecer con agua segura, servicios adecuados, control ambiental, producción responsable y participación de sus vecinos. La actividad agropecuaria debe seguir siendo parte de la identidad y de la economía local, pero debe adaptarse cuando sus prácticas puedan afectar la salud o el ambiente.
La propuesta invita a construir una política de Estado para los próximos años: una planificación que permita producir y desarrollarse sin comprometer el derecho de las generaciones actuales y futuras a vivir en un ambiente sano.
