La cuenta la paga el vecino: contratos millonarios y respuestas sin detalle

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La Comisión de Trabajo de la UCR Lobos reclama documentación para comprobar qué trabajos se realizaron, cuánto se pagó y cómo se controlaron. El Municipio ofreció acceso y reuniones, pero su respuesta general no identifica los documentos correspondientes a cada pedido.

¿Cuánto cuesta un servicio municipal y cómo se comprueba que se cumplió? Esa pregunta atraviesa el seguimiento de los 28 pedidos de información presentados el 15 de septiembre por la Comisión de Trabajo de la UCR Lobos sobre contrataciones, infraestructura, servicios y cuentas públicas.

El Ejecutivo respondió mediante una providencia del 6 de octubre, ofreciendo consultas, acceso a documentación y reuniones coordinadas por la Secretaría Privada. El documento, sin embargo, no detalla qué información responde a cada solicitud ni fija fechas concretas para esos encuentros.

Para la Comisión, ese ofrecimiento debe traducirse en documentación que permita reconstruir el recorrido del dinero público: desde la contratación hasta el trabajo realizado y su pago.

El barrido permite dimensionar lo que está en discusión. En febrero, el Decreto 324/2026 adjudicó el servicio por $125.195.000. En octubre, el Municipio publicó otro llamado con un presupuesto oficial de $108.300.000 por tres meses, destinado a cubrir 497 cuadras, distribuidas en tres sectores, con dos barridos completos por semana.

Los importes corresponden a procedimientos distintos. Compararlos exige conocer la duración, la cobertura y las obligaciones de cada contrato. El presupuesto del nuevo llamado tampoco demuestra cuánto se adjudicó o pagó finalmente.

La cuestión central es cómo se verifica la prestación: qué cuadras se barrieron, quién certificó los trabajos y si se descontaron las tareas que no se realizaron.

El Concejo incorporó estas preguntas en la Comunicación 1684, sancionada el 13 de octubre y recibida por el Municipio el 19. Solicitó contratos, certificaciones, controles, pagos y una comparación de cobertura entre las licitaciones. También pidió registros de reclamos, tareas omitidas, descuentos y penalidades.

El mismo seguimiento alcanza a los desagües, los canales y las calles. Los pedidos de septiembre incluyen planes y partes de limpieza, estudios hidráulicos disponibles, prioridades de pavimentación y bacheo, y registros de atención de reclamos.

Son documentos necesarios para evaluar si existe una programación del mantenimiento, cómo se eligen las intervenciones y qué problemas continúan pendientes. Un anuncio de obra informa una decisión; los estudios, certificados y controles permiten evaluar su ejecución y sus resultados.

La Comisión reclama respuestas identificadas por tema, documentación respaldatoria y fechas de entrega. Cuando un registro no exista o corresponda a otra dependencia, solicita que se indique expresamente.

Los vecinos necesitan saber qué reciben por el dinero que aporta la comunidad. Publicar una contratación es un paso. Explicar su costo completo, acreditar su cumplimiento y mostrar cómo se controló es lo que permite rendir cuentas.

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