Breve testimonio del Padre Rene en el Día Nacional de los Enfermos:

La Conferencia Episcopal Argentina para la Pastoral de la Salud ha puesto este año como lema para el Día de los Enfermos: “Ponele corazón, amá a los enfermos”. Yo en particular digo que mi misión en estos tiempos ha sido de un “gran amor de predilección por los que sufren”. Uno ve la gran cantidad de enfermos y afligidos que llegan a la Parroquia, nunca me imaginé que hubiera tanta necesidad. Mucha gente viene con enfermedades muy graves y con depresiones incurables, entonces me doy cuenta que hay que tomar con seriedad esta actividad y que es imposible realizarla sin una intervención divina, ya que son muchísimas las horas de dedicación. La desesperación de muchos es grande pero en poco tiempo de atención espiritual ellos se van aliviados y con paz. Para vivir este pequeño encuentro, uno necesita prepararse con mucha oración y ayuno, exige una vida de mucha caridad y austeridad. Uno no se puede desconcentrar en el encuentro con estas personas ya que en muchos casos se está entre la vida y la muerte, pero al final la historia termina siendo de mucha alegría y felicidad ya que uno puede ver cómo cambian sus rostros: de la tristeza a la alegría. Esto me da mucha satisfacción, especialmente porque soy un espectador y testigo privilegiado de los milagros de Dios.
No me canso de dar gracias a Dios por haberme regalado este “don gratuito”, como lo describe San Cirilo de Jerusalén.
Saludos a todos mis predilectos, mis enfermos en su día.
Padre Rene Cari
8 de Noviembre 2015


