Puede haber un paro total en el ex sanatorio.
Los trabajadores y trabajadoras mantienen una retención de tareas tras promesas de pago incumplidas. «La realidad cotidiana se vuelve insostenible», afirman desde el sector.
El ex Sanatorio Lobos atraviesa horas críticas, pero esta vez el foco no está en los diagnósticos médicos, sino en la realidad económica de quienes sostienen la institución día a día. Tras una jornada de promesas que no se materializaron en las cuentas bancarias, el personal decidió profundizar las medidas de fuerza en reclamo de sus haberes adeudados.
Detrás de cada ambo y cada guardia hay una historia de esfuerzo que hoy se ve golpeada por la falta de pago. Los trabajadores, que han demostrado una y otra vez su compromiso con la salud de los vecinos de Lobos, se encuentran en una encrucijada: el deseo de seguir cuidando al prójimo frente a la imposibilidad de afrontar sus propios gastos básicos.
Muchos de ellos manifiestan que la situación ha llegado a un punto límite. La incertidumbre de no saber cómo enfrentar los compromisos diarios —alquileres, alimentos y servicios— pesa tanto como las largas horas de servicio.
Durante la jornada de hoy, el esquema de trabajo se mantiene bajo la modalidad de retención de tareas, garantizando únicamente la atención de urgencias. Es un intento desesperado por ser escuchados sin abandonar del todo a la comunidad que depende de ellos.
Sin embargo, el ultimátum es claro:
Retención de tareas y atención de urgencias.
Tarde de hoy: Si no aparecen respuestas concretas y efectivas, el personal iniciará un paro total de actividades.
La labor de enfermeros, técnicos, administrativos y personal de mantenimiento es esencial para el funcionamiento de cualquier sistema de salud. No obstante, la crisis actual pone de manifiesto una verdad ineludible: la vocación no reemplaza al salario. No se puede exigir excelencia y continuidad en el servicio cuando no se garantizan las condiciones salariales dignas que todo trabajador merece.
La comunidad observa con preocupación el desenlace de este conflicto, esperando que la respuesta llegue a tiempo para quienes, históricamente, se han encargado de cuidarnos a todos.



